
El amor se puso a cantar
Los enamorados tuvieron su noche en el festival / Alma de Luna y Jorge Rojas emocionaron.
Santiago Giordano
sgiordano@lavozdelinterior.com.ar
Villa María. La primera noche del Festival de Peñas había dejado la postal del público que a pesar de la lluvia no se movió y aguantó para ver en la madrugada los shows de Leo Dan, La Fiesta –Chaqueño Palavecino, Soledad y Los Nocheros– y Vilma Palma. Ayer, la segunda jornada festivalera mostró más público, la misma disposición para el fervor, las ganas de la multitud festiva de individualizarse a través de los carteles que indican lugares de procedencia y un cielo nublado que hasta la medianoche no dio señales de lluvia.
Desde muy temprano las inmediaciones del anfiteatro Centenario y la impecable costanera con sus quioscos reflejaron el intenso ir y venir de gente que con la caída de la tarde se tradujo en vigor fiestero. En la calle, unos muchachos peruanos, vestidos de indios Sioux hacían con sus sikus y quenas versiones de temas de Abba o de José Luis Perales, promotoras de talles diversos repartían volantes de los rubros más variados, y el proverbial perfume del choripán elevaba su columna blanca anunciando la inminencia del inicio.
Sentimientos. Desde las 21, el escenario Hernán Figueroa Reyes se calentó con dos muestras de ese folklore de gargantas erizadas, que tanto moviliza al público soberano. Primero cantaron Los Guaraníes, grupo cordobés de voces musculosas, y enseguida Alma de Luna. Los chicos de Venado Tuerto afincados en Córdoba dieron una prueba contundente de su crecimiento y se llevaron la primera ovación de la noche, de parte de un anfiteatro colmado –más de 10 mil personas– que palpitaba una velada que estaría consagrada a los cultores del más puro de los sentimientos: los enamorados.
Tras la apertura con tango y folklore a cargo del ballet y la orquesta oficial del festival, y el barullo resplandeciente de los fuegos artificiales, llegó Jorge Rojas. Después de un show contundente de una hora y media, el cantor puso un momento de éxtasis sentimental con una versión de Saber de ti y terminó bien arriba con Esas que te hacen llorar, una chacarera de su último disco.
Noche especial. Mientras Rojas terminaba su show, en la sala de prensa River perdía contra Colón y Cacho Castaña aseguraba a los periodistas acreditados que para él el día de los enamorados es todos los días. El bardo de Flores comentaba también que había invitado a José Manuel de la Sota para cantar juntos. “Me parece que no vino –comentó–, pero nunca se sabe con él, es bravo el ‘Gallego’”.
La noche de los enamorados procedía de la mejor manera, inclusive en las peñas, en la costanera. Muchas de ellas funcionan al aire libre y anoche también mostraron una óptima concurrencia y así tuvieron la revancha después de la lluvia del primer día.
En el anfiteatro, los créditos locales Claudia Manzini y Los Soñadores marcaron la continuidad de un programa que todavía tenía mucho para decir, con el regreso de Castaña, la esperada presencia de Palito Ortega y el cierre con otro encuentro entre Cacho Buenaventura y Jairo.
Este año finaliza el contrato de concesión del festival entre la Municipalidad y la empresa villamariense Musicalísimo. Desde el municipio anunciaron ayer que la nueva concesión será licitada.
Sin embargo, no se conocen todavía quienes podrían estar dispuestos a asumir la organización del próximo festival, que esta noche termina su primera etapa a puro cuarteto y este sábado cierra con el guatemalteco Ricardo Arjona.
Se viene Arjona
Este sábado será el turno de Ricardo Arjona en el Festival de Peñas. El exitoso cantante guatemalteco ofrecerá un concierto solista. Los precios de las entradas para ese show van desde $ 130 (en las tribunas populares) hasta $ 560 en las plateas VIP centrales
Los enamorados tuvieron su noche en el festival / Alma de Luna y Jorge Rojas emocionaron.
Santiago Giordano
sgiordano@lavozdelinterior.com.ar
Villa María. La primera noche del Festival de Peñas había dejado la postal del público que a pesar de la lluvia no se movió y aguantó para ver en la madrugada los shows de Leo Dan, La Fiesta –Chaqueño Palavecino, Soledad y Los Nocheros– y Vilma Palma. Ayer, la segunda jornada festivalera mostró más público, la misma disposición para el fervor, las ganas de la multitud festiva de individualizarse a través de los carteles que indican lugares de procedencia y un cielo nublado que hasta la medianoche no dio señales de lluvia.
Desde muy temprano las inmediaciones del anfiteatro Centenario y la impecable costanera con sus quioscos reflejaron el intenso ir y venir de gente que con la caída de la tarde se tradujo en vigor fiestero. En la calle, unos muchachos peruanos, vestidos de indios Sioux hacían con sus sikus y quenas versiones de temas de Abba o de José Luis Perales, promotoras de talles diversos repartían volantes de los rubros más variados, y el proverbial perfume del choripán elevaba su columna blanca anunciando la inminencia del inicio.
Sentimientos. Desde las 21, el escenario Hernán Figueroa Reyes se calentó con dos muestras de ese folklore de gargantas erizadas, que tanto moviliza al público soberano. Primero cantaron Los Guaraníes, grupo cordobés de voces musculosas, y enseguida Alma de Luna. Los chicos de Venado Tuerto afincados en Córdoba dieron una prueba contundente de su crecimiento y se llevaron la primera ovación de la noche, de parte de un anfiteatro colmado –más de 10 mil personas– que palpitaba una velada que estaría consagrada a los cultores del más puro de los sentimientos: los enamorados.
Tras la apertura con tango y folklore a cargo del ballet y la orquesta oficial del festival, y el barullo resplandeciente de los fuegos artificiales, llegó Jorge Rojas. Después de un show contundente de una hora y media, el cantor puso un momento de éxtasis sentimental con una versión de Saber de ti y terminó bien arriba con Esas que te hacen llorar, una chacarera de su último disco.
Noche especial. Mientras Rojas terminaba su show, en la sala de prensa River perdía contra Colón y Cacho Castaña aseguraba a los periodistas acreditados que para él el día de los enamorados es todos los días. El bardo de Flores comentaba también que había invitado a José Manuel de la Sota para cantar juntos. “Me parece que no vino –comentó–, pero nunca se sabe con él, es bravo el ‘Gallego’”.
La noche de los enamorados procedía de la mejor manera, inclusive en las peñas, en la costanera. Muchas de ellas funcionan al aire libre y anoche también mostraron una óptima concurrencia y así tuvieron la revancha después de la lluvia del primer día.
En el anfiteatro, los créditos locales Claudia Manzini y Los Soñadores marcaron la continuidad de un programa que todavía tenía mucho para decir, con el regreso de Castaña, la esperada presencia de Palito Ortega y el cierre con otro encuentro entre Cacho Buenaventura y Jairo.
Este año finaliza el contrato de concesión del festival entre la Municipalidad y la empresa villamariense Musicalísimo. Desde el municipio anunciaron ayer que la nueva concesión será licitada.
Sin embargo, no se conocen todavía quienes podrían estar dispuestos a asumir la organización del próximo festival, que esta noche termina su primera etapa a puro cuarteto y este sábado cierra con el guatemalteco Ricardo Arjona.
Se viene Arjona
Este sábado será el turno de Ricardo Arjona en el Festival de Peñas. El exitoso cantante guatemalteco ofrecerá un concierto solista. Los precios de las entradas para ese show van desde $ 130 (en las tribunas populares) hasta $ 560 en las plateas VIP centrales








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